
Más de 108 mil personas se dedican al reciclaje en el Perú. A continuación, ofrecemos algunos datos sobre las condiciones de vida de los recicladores y cómo se puede contribuir al reconocimiento social y económico de su tarea.
La cadena del reciclaje tiene su primer eslabón en el trabajo de los recicladores. No obstante su importancia, esta labor se ejerce en condiciones de informalidad, con las consecuencias que esto acarrea en cuanto a la desprotección de los trabajadores y sus familias en educación, seguridad social y empleo digno.
El 86,57% de los recicladores en el Perú se encuentra en situación de pobreza extrema, pero sólo el 4.3% trabaja de forma organizada, a través de asociaciones de recicladores y microempresas. Y sin embargo, es precisamente la formalidad la que garantiza mejores perspectivas económicas para sus integrantes, acceso a prestaciones laborales y de salud, capacitación y acceso al crédito, entre otras ventajas. Un panorama que la gran mayoría no está en capacidad siquiera de atisbar.
De acuerdo al estudio “Por la ruta del reciclaje en el Perú”, publicado por Ciudad Saludable en el 2010, más de 108 mil personas se dedican al acopio de residuos sólidos en el país; es decir, de cada mil habitantes, cinco son recicladores. De ellos, más de 43 mil ejercen su actividad en Lima debido a la concentración demográfica en la capital y a su gran movimiento comercial e industrial, lo que garantiza mejores precios para su trabajo.